lunes, 3 de junio de 2013

Eternal [Jihoon]

Gyeongido, Seoul.
3 de Junio de 2013


Estuve pensando en todas las formas posibles para empezar esta carta... y ciertamente, no encontré ninguna.

¿Podrías perdonarme?, te he dejado solo otra vez...
¿Has estado bien?, ¿Has estado comiendo siquiera?, ¿Durmiendo tus horas?, ¿Pensado en mí? ... preguntas como esa rondan mis días a cada minuto...


Por mi parte he estado ocupado, me he dedicado a la artillería, me han ascendido un par de niveles, estoy prácticamente casi a la par de los generales, solo que sigo y seguiré siendo asistente, sin embargo estoy satisfecho puesto que he comenzado por fin a enfocar mi vida pero eso no significa que deje de pensar en Chansung o en ti, los 2 seres más importantes para mi sobre esta tierra...


He sido un mal novio y creo que cuando vuelva a tenerte enfrente recibiré el más cruel de los castigos..  
¿Aunque tienes idea de cual es ese? ... Si no es así, te lo diré...


Anoche, tuve un sueño... 
Estabas durmiendo tranquilamente en una habitación al parecer desconocida por ambos, había viento o algo parecido porque las cortinas delgadas se movían despacio, me acercaba a tí, colándome por debajo de tus sabanas. Te estremecías al sentir mis caricias sobre tus brazos y fruncías la nariz de esa forma tan adorable que solo tu sabes hacer. Besaba tus labios despacio y correspondías sonriendo casi como si supieras que estaba ahí junto a tí...


¿Quieres saber como continúo el resto? ...

Abriste tus ojos oscuros y tu sonrisa se amplio aún más, abrazaste mi cuello y te acomodaste encima mío, al poco rato estaban tus rodillas atando mis caderas y todo tu ser comenzaba a mojarse de sudor, estaba haciéndote mío una y otra vez...


¿Te he dicho alguna vez cuanto amo tus gemidos?


Tu dulce voz constantemente pronunciaba mi nombre, se agudizaba un poco más cuando tocaba dentro de tí aquellos puntos realmente sensibles de tu cuerpo, las yemas de mis dedos se enterraban en tu blanquecina piel logrando dejar marcas rojas en tus muslos. Aún si solo son temporales, adoro ver como cada centímetro de tí me pertenece. Me abracé a tu espalda sintiendo tu frágil cuerpo fundirse con el mío, la forma en la que me tocabas... lo húmedo que estabas....


Kibum ah...


Mascullé tu nombre al sentir mi tercer orgasmo aparecer y entonces desperté, abrí los ojos algo atontado por lo que había sucedido, no estaba seguro si aquello había sucedido realmente o todo había sido nada más que un mero sueño. Fijé los ojos sobre la sabana entre mis piernas y entonces una sonrisa traviesa se cruzó por mis labios...

Tenía una erección de las buenas...


No me preguntes como le hice para deshacerme de ella porque, tu y yo sabemos que es lo que hay que hacer en esos casos...

Y así pues, estuve en el baño, hmm, no sé, una media hora intentando bajar aquello por tu causa, si, como  estás leyendo... todo fue por tu culpa, así que no te extrañes si la próxima vez que te vea no haga nada más que ir directo hacía tí, sin importarme si estamos en un área pública o si hay gente a nuestro alrededor...

Kibum ah, quiero hacerte el amor de todas las maneras humanamente posibles... 

Y no bromeo, en verdad... te necesito y desearía tenerte ahora mismo conmigo...

No quiero agradecerte por seguir esperándome porque sé que dirías que nadie te forza a hacerlo... pero sabes que es verdad, gracias por seguir ahí, esperando por mi regreso...

Te amo... y eso lo sabes de sobra...
Gracias por todo...


Por siempre tuyo,

Jung Jihoon.